Sistemas a medida para ordenar tu negocio
Cuando las planillas y los cuadernos ya no dan abasto, construimos un sistema que funciona como trabaja tu negocio, y no al revés.
Qué podemos construir
Algunos ejemplos habituales. Si lo tuyo no está en la lista, cuéntanos igual.
- Reservas y agendaHoras, cupos y recordatorios sin llamadas ni mensajes cruzados.
- Inventario y stockQué tienes, qué se está acabando y qué se vendió.
- Cotizaciones y pedidosCotiza en minutos y sigue cada pedido hasta la entrega.
- Clientes y seguimientoEl historial de cada cliente en un solo lugar.
- Paneles con tus númerosVentas, pendientes y avances a la vista, sin armar informes a mano.
- IntegracionesConexión con las herramientas que ya usas, para no digitar dos veces.
Cómo lo hacemos
Partimos por lo que más te duele y crecemos desde ahí. Así empiezas a usar el sistema pronto y pagas solo por lo que necesitas.
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Levantamos cómo trabajas
Qué haces hoy, dónde se pierde tiempo y qué información necesitas ver.
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Primera versión pequeña
Resuelve el problema principal y la usas con datos reales.
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Ajustes con tu equipo
Corregimos lo que no calza con el día a día antes de seguir.
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Crece por etapas
Cada mejora se acuerda y se cotiza por separado.
Preguntas frecuentes
¿Conviene un sistema a medida o un programa ya hecho?
Si un programa existente resuelve tu problema, te lo vamos a decir. A medida conviene cuando tu forma de trabajar no calza con lo que hay, o cuando pagas todos los meses por funciones que no usas.
¿De quién son el sistema y los datos?
Tuyos. El código, la base de datos y las cuentas donde se aloja quedan a tu nombre.
¿Funciona en el celular?
Sí. Son sistemas web: se usan desde el navegador del computador o del teléfono, sin instalar nada.
¿Qué pasa si después necesito cambios?
Es lo normal. Los cambios se cotizan aparte, también a precio fijo, y el sistema se construye pensando en que va a crecer.
¿Tiene costos mensuales?
Solo el alojamiento, que pagas directo al proveedor. Para sistemas pequeños suele ser bajo, y lo estimamos en la propuesta.
¿Qué te gustaría dejar de hacer a mano?
Cuéntanos cómo trabajas hoy y te decimos si un sistema a medida vale la pena.