Sistemas a medida para ordenar tu negocio

Cuando las planillas y los cuadernos ya no dan abasto, construimos un sistema que funciona como trabaja tu negocio, y no al revés.

Qué podemos construir

Algunos ejemplos habituales. Si lo tuyo no está en la lista, cuéntanos igual.

  • Reservas y agendaHoras, cupos y recordatorios sin llamadas ni mensajes cruzados.
  • Inventario y stockQué tienes, qué se está acabando y qué se vendió.
  • Cotizaciones y pedidosCotiza en minutos y sigue cada pedido hasta la entrega.
  • Clientes y seguimientoEl historial de cada cliente en un solo lugar.
  • Paneles con tus númerosVentas, pendientes y avances a la vista, sin armar informes a mano.
  • IntegracionesConexión con las herramientas que ya usas, para no digitar dos veces.

Cómo lo hacemos

Partimos por lo que más te duele y crecemos desde ahí. Así empiezas a usar el sistema pronto y pagas solo por lo que necesitas.

  1. Levantamos cómo trabajas

    Qué haces hoy, dónde se pierde tiempo y qué información necesitas ver.

  2. Primera versión pequeña

    Resuelve el problema principal y la usas con datos reales.

  3. Ajustes con tu equipo

    Corregimos lo que no calza con el día a día antes de seguir.

  4. Crece por etapas

    Cada mejora se acuerda y se cotiza por separado.

Preguntas frecuentes

¿Conviene un sistema a medida o un programa ya hecho?

Si un programa existente resuelve tu problema, te lo vamos a decir. A medida conviene cuando tu forma de trabajar no calza con lo que hay, o cuando pagas todos los meses por funciones que no usas.

¿De quién son el sistema y los datos?

Tuyos. El código, la base de datos y las cuentas donde se aloja quedan a tu nombre.

¿Funciona en el celular?

Sí. Son sistemas web: se usan desde el navegador del computador o del teléfono, sin instalar nada.

¿Qué pasa si después necesito cambios?

Es lo normal. Los cambios se cotizan aparte, también a precio fijo, y el sistema se construye pensando en que va a crecer.

¿Tiene costos mensuales?

Solo el alojamiento, que pagas directo al proveedor. Para sistemas pequeños suele ser bajo, y lo estimamos en la propuesta.

¿Qué te gustaría dejar de hacer a mano?

Cuéntanos cómo trabajas hoy y te decimos si un sistema a medida vale la pena.

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